Una casa mínima que se abre y cierra completamente a voluntad; que rompe los límites entre exterior e interior, abriéndose a su jardín y prolongando espacios. Los muros no son límites sino lienzos que acogen.
De noche, o cuando se quiera, permite cerrarse fácilmente como una urna mediante un sistema de paneles móviles de seguridad. Está proyectada para crecer, añadiendo módulos y formando otras habitaciones.